Historia de la Cola de Caballo

A pocos kilómetros de las principales capitales de España se encuentra un vergel lleno de magia e historias. ¿Conoces la historia de la cascada Cola de Caballo?

En el Parque Natural Monasterio de Piedra se encuentra una de las cataratas más importantes de la Península Ibérica. Cola de Caballo es un salto de agua, formado por el paso tranquilo del Río Piedra, el cual tiene una interesante historia.
Cuando realizas el recorrido de todo el parque te sorprendes de la cantidad de caídas de agua que hay en todo el complejo. Al llegar a las escaleras, que llevan a la Gruta Iris, se encuentra en la puerta una inscripción en mármol que dice:

“DESCUBIERTA EN ABRIL DEL AÑO MDCCCLX ”

Cuentan los historiadores que el 20 de abril del año 1859  se descubrió la Gruta Iris por casualidad. Unos vecinos de la zona que paseaban, encontraron detrás de la cascada Cola de Caballo una cueva llamada Iris.
Desde entonces historias curiosas han ocurrido en las cercanías de la Catarata Cola de Caballo, como la que ocurrió un mes de agosto de hace muchos años. Era la época en que los labradores de la zona de Cimballa, Llumes y Lugar Nuevo, -cerca del Monasterio de Piedra-, desviaban el curso del agua, para fecundar los campos. Dos atrevidos nadadores intentaron penetrar en la gruta y llegar nadando hasta el fondo del pozo, pero no pudieron salvar los doce metros de roca vertical que se levantaba desde la superficie del río, hasta el suelo de la gruta. Por esta razón y por otras tentativas, pasó a ser llamada “la imposible ascensión”.

Otra anécdota que ocurrió alrededor del salto Cola de Caballo y la Gruta Iris es la que cuentan otros cronistas. En ese mismo año,  D. Juan Federico Muntadas, fundador del Parque Natural Monasterio de Piedra,  dijo a su mayordomo: “A la Gruta no se puede subir, pero se puede bajar”.  Y al día siguiente ordenó que  varias personas abrieran un pozo a un metro de la cortadura,  colgándose con una cuerda o soga para inaugurar el nuevo paso,  a través de una escalera en la roca.

La Cascada Cola de Caballo y la Gruta Iris forman un dúo indescriptible, de una belleza inigualable. El espectáculo que se observa es maravilloso. Presenciar cómo una cortina de agua, de 50 metros de altura, cubre una gruta o bóveda natural, desde dónde caen constantes gotas cristalinas, en un lago azul transparente.

¿Sabía que el nombre de Iris tiene un motivo? En las estaciones de primavera y verano los rayos solares del atardecer penetran en la cueva, atraviesan la cascada, formando un  gran Arco Iris.

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